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viernes, 21 de febrero de 2014

CONOCER EL ESTRÉS

En el libro “El arte de la Guerra”, el general Sun Tzu afirma que “si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro”. Esta misma idea podría aplicarse a nuestra lucha diaria para combatir el estrés. Para no “correr peligro” es fundamental conocerse a sí mismo (nuestra forma de reaccionar frente al estrés), así como conocer al “enemigo” (saber cuáles son los mecanismos de acción del estrés).
En pacientes con enfermedades de la piel esto es especialmente relevante. Cuando acuden a tratamientos psicológicos es importante que entiendan cuáles son las diferentes etapas del estrés, cómo reacciona su organismo en cada una de ellas y cuáles son las estrategias más eficaces para combatirlo.
Hans Selye, reputado médico en los años 50, propuso una teoría en la que describía los síntomas del estrés y cómo éste afectaba a nuestro organismo. Su teoría tiene aún vigencia y es conocida como Síndrome General de Adaptación. Selye describió tres fases diferentes (alarma, resistencia y agotamiento) propuestas en función de la intensidad del evento estresante y el tiempo en que se mantenía presente...
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viernes, 17 de enero de 2014

¿QUÉ ES UN PSICODERMATÓLOGO?

El psicodermatólogo es un profesional de la salud mental (normalmente psicólogos clínicos o psiquiatras) especializado en el tratamiento de problemas psicológicos asociados a enfermedades de la piel.
La psicodermatología surgió ante la evidencia científica y la práctica clínica diaria que mostraba cómo muchos pacientes que acudían a las consultas de un dermatólogo, presentaban alteraciones psicológicas y, en algunos casos, trastornos mentales claramente identificados.
Acudir a la consulta de un dermatólogo y que éste plantee al paciente la posibilidad de recibir apoyo psicológico puede resultar desconcertante en un principio. Aparentemente existe poca relación entre, por ejemplo, la psoriasis o la alopecia areata y las alteraciones psíquicas. Sin embargo, quienes las padecen tienen la experiencia de haber sufrido un empeoramiento en la evolución de su enfermedad -incluso la aparición de nuevos brotes- durante épocas de mayor estrés o conflictos personales.
Muchos de estos pacientes son capaces de manejar estas situaciones, pero otros tantos se sienten desbordados. Contar con la ayuda y el apoyo de un psicólogo clínico puede mejorar la calidad de vida del paciente, así como incidir en la mejoría del trastorno de la piel.
¿En qué puede ayudar un psicólogo clínico?