En el libro “El arte de la Guerra”, el general Sun Tzu afirma que “si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro”. Esta misma idea podría aplicarse a nuestra lucha diaria para combatir el estrés. Para no “correr peligro” es fundamental conocerse a sí mismo (nuestra forma de reaccionar frente al estrés), así como conocer al “enemigo” (saber cuáles son los mecanismos de acción del estrés).
En pacientes con enfermedades de la piel esto es especialmente relevante. Cuando acuden a tratamientos psicológicos es importante que entiendan cuáles son las diferentes etapas del estrés, cómo reacciona su organismo en cada una de ellas y cuáles son las estrategias más eficaces para combatirlo.
Hans Selye, reputado médico en los años 50, propuso una teoría en la que describía los síntomas del estrés y cómo éste afectaba a nuestro organismo. Su teoría tiene aún vigencia y es conocida como Síndrome General de Adaptación. Selye describió tres fases diferentes (alarma, resistencia y agotamiento) propuestas en función de la intensidad del evento estresante y el tiempo en que se mantenía presente...
^
