El psicodermatólogo es un profesional de la salud mental (normalmente psicólogos clínicos o psiquiatras) especializado en el tratamiento de problemas psicológicos asociados a enfermedades de la piel.
La psicodermatología surgió ante la evidencia científica y la práctica clínica diaria que mostraba cómo muchos pacientes que acudían a las consultas de un dermatólogo, presentaban alteraciones psicológicas y, en algunos casos, trastornos mentales claramente identificados.
Acudir a la consulta de un dermatólogo y que éste plantee al paciente la posibilidad de recibir apoyo psicológico puede resultar desconcertante en un principio. Aparentemente existe poca relación entre, por ejemplo, la psoriasis o la alopecia areata y las alteraciones psíquicas. Sin embargo, quienes las padecen tienen la experiencia de haber sufrido un empeoramiento en la evolución de su enfermedad -incluso la aparición de nuevos brotes- durante épocas de mayor estrés o conflictos personales.
Muchos de estos pacientes son capaces de manejar estas situaciones, pero otros tantos se sienten desbordados. Contar con la ayuda y el apoyo de un psicólogo clínico puede mejorar la calidad de vida del paciente, así como incidir en la mejoría del trastorno de la piel.
¿En qué puede ayudar un psicólogo clínico?

