Qué es
La relación directa entre las enfermedades médicas y los factores psicológicos está cada vez más presente en la práctica clínica. Los profesionales de la salud comprueban a diario cómo algunos conflictos psíquicos como el estrés, la ansiedad o la depresión provocan padecimientos físicos. Por otro lado, preocupa también el grave impacto psicológico que supone padecer diferentes enfermedades.
La dermatología es una especialidad médica particularmente ligada a los trastornos psicológicos. Se es cada vez más consciente del papel directo que tienen los problemas psíquicos en el origen de algunas enfermedades de la piel, así como de su influencia en su curso y tratamiento.
La Unidad de Psicodermatología de la Clínica Dermatológica Internacional surge con el fin de atender los aspectos psicológicos involucrados en los diversos trastornos de la piel. Consideramos que es esencial atender la vivencia de la enfermedad de cada uno de los pacientes. A través de los servicios de un Psicólogo Clínico Especialista se ofrece una atención integral mediante apoyo psicológico y tratamientos específicos. El objetivo de este tipo de intervención es potenciar el proceso de curación de la enfermedad de la piel, facilitar la adaptación de cada paciente a las limitaciones propias de su padecimiento y ayudarle a superar el impacto psicológico que conlleve.
A quiénes va dirigido
La Unidad de Psicodermatología surge con el fin de ofrecer apoyo e intervenciones psicológicas para todos aquellos pacientes de la Clínica Dermatológica Internacional que lo soliciten, tanto en población adulta como infantil.
Las situaciones que a continuación se describen suelen ser motivo para consultar con especialistas en salud mental. Cualquier paciente que se sienta identificado puede solicitar una valoración psicológica en nuestra Unidad.
A. Personas que presentan un importante impacto psicológico como consecuencia del padecimiento de una enfermedad dermatológica.
Algunos de los síntomas más comunes en estos casos son los depresivos (tristeza, apatía, aislamiento social, desesperanza, baja autoestima, irritabilidad, insomnio), síntomas de ansiedad (preocupaciones excesivas, crisis de ansiedad, cefaleas, rumiaciones obsesivas, conductas evitativas, etc.), o problemas para relacionarse con los demás (baja autoestima, tendencia ocultar ante los demás la parte afectada de la piel, aislamiento, conflictos de pareja y de familia, etc.).
En ocasiones, el impacto estético por un leve defecto físico en la piel puede llevar a que el paciente lo perciba de una forma desproporcionada y le afecte de forma importante en su funcionamiento cotidiano, ocasionándole un gran sufrimiento. Esta reacción es conocida como dismorfofobia, la cual precisaría de una intervención psicológica.
Enfermedades dermatológicas como el vitíligo, psoriasis, cáncer de piel o lupus son algunas de las que causan mayor impacto psicológico.
B. Personas con síntomas de estrés, ansiedad o depresión los cuales influyen directamente sobre la aparición de enfermedades en la piel.
Es frecuente en muchos pacientes la aparición o empeoramiento de alteraciones en la piel como consecuencia de la presencia de estrés, ansiedad, depresión, etc. La expresión de conflictos psicológicos manifestados a través de los órganos del cuerpo humano es conocida como somatización, siendo la piel uno de los más comunes. La dermatitis atópica, la psoriasis o la alopecia areata son buenos ejemplos de ello.
En estos casos, además de un acertado tratamiento médico, es preciso abordar los problemas psicológicos que influyen sobre la alteración dermatológica.
Tratamiento
Cualquier persona que se encuentre en tratamiento en la Clínica Dermatológica Internacional con un sufrimiento psíquico puede solicitar una valoración psicológica, la cual está dirigida tanto a población infantil como adulta, adaptándose el tipo de intervención a cada necesidad y momento evolutivo. La posibilidad de consultar con nuestra Unidad también está abierta a personas que no estén atendidas por dermatólogos de nuestra Clínica.
La forma de contactar con la Unidad es mediante cita telefónica o a través del dermatólogo de referencia. Consultarlo con este último puede servir de orientación acerca de la conveniencia de iniciar un tratamiento psicológico. Su dermatólogo también puede ayudarle en el proceso de derivación facilitando los trámites de gestión de la cita.
Una vez concertada la valoración con el psicólogo clínico de la Unidad se realizará una evaluación psicológica y se planteará con el paciente los objetivos sobre los que trazar un plan de intervención individualizado.

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